domingo, 20 de mayo de 2018

Viernes 25 de mayo Einstein y otros científicos que hicieron grande a Hawking

Einstein y otros científicos que hicieron grande a Hawking
https://elpais.com/elpais/2018/03/14/ciencia/1521028661_599057.html

Jueves 24 de mayo El fuego de San telmo

Hasta que la razón científica vino a desvelar el misterio del fuego de San Telmo, los marineros seguirían creyendo en asuntos sobrenaturales a la hora de resolver tal fenómeno

https://elpais.com/elpais/2018/04/10/ciencia/1523352278_238915.html

Miércoles 23 de mayo Financiando la farsa

Financiando la farsa
La homeopatía lleva años viviendo del cuento. Es hora de sacar sus productos tramposos de la oficina de farmacia

https://elpais.com/elpais/2018/04/20/ciencia/1524240283_221999.html

Martes 22 de mayo "Sopa de plástico"

Así es la "sopa de plástico" que asfixia al mundo

https://elpais.com/elpais/2018/05/01/ciencia/1525169199_449233.html

Lunes 21 de mayo InSight

La NASA lanza InSight, la primera misión para detectar terremotos en el planeta rojo

https://elpais.com/elpais/2018/05/04/ciencia/1525432464_114685.html

domingo, 13 de mayo de 2018

Viernes 18 de mayo El intercambio colombino


EL INTERCAMBIO COLOMBINO

Todas las especias llegaban a Europa a través de una complicada red de mercaderes, cada uno de los cuales se llevaba. Claro está, su tajada. Cuando llegaban a los mercado europeos. Las especias se vendían a sesenta mil veces más de lo que habían costado en el Lejano Oriente. De un modo inevitable, fue solo cuestión de tiempo que los que se encontraban al final de la cadena de suministro llegaran a la conclusión de que sería mucho más lucrativo recortar los pasos intermedios y cosechar ellos mismos todos los beneficios.
Y así fue como empezó la gran época de las exploraciones. Cristóbal Colón es el más recordado de esos exploradores.
El verdadero logro de colón fue conseguir cruzar el Atlántico en ambas direcciones, iniciándose el proceso conocido por los antropólogos como “el intercambio colombino”: la transferencia de alimentos y otros materiales del Nuevo Mundo al Viejo Mundo y viceversa.
Cuando los primeros europeos llegaron al Nuevo Mundo los campesinos que allí vivían cultivaban más de un centenar de tipos de plantas comestibles: patatas, tomates, girasoles, calabacines, berenjenas, aguacates, un montón de tipos distintos de judías y calabazas, batatas, cacahuetes, anacardos, piñas, mandioca, vainilla, cuatro tipos distinto de chile y chocolate, entre otras muchas cosas más… una buena variedad.
Se estima que el 60% de todas las cosechas actuales se originaron en las Américas. Y esos alimentos no solo se incorporaron a las cocinas extranjeras, sino que se convirtieron en las cocinas extranjeras. Imagínase la cocina italiana sin tomates, la cocina griega sin berenjenas, la cocina thai e indonesia sin salsa de cacahuete, los curris sin chili, las hamburguesas sin patas fritas o sin kétchup, la cocina africana sin mandioca. No hubo mesa en el mundo que no mejorara de manera drástica con los manjares de las Américas.
Pero en aquel momento nadie lo anticipó. Lo irónico para los europeos es que los alimentos que encontraron eran los que básicamente no querían y, por otro lado, no encontraron lo que querían. Colón llenó sus bodegas con lo que confiaba a pie juntillas que eran canela y pimienta. Lo primero no era más que corteza de árbol sin valor alguno, y lo segundo no era pimienta, sino chiles, excelentes cuando ya te has hecho a la idea de lo que son, peros sorprendentemente lacrimosos cuando les arreas con fuerza un bocado. Buscaban especias y el Nuevo Mundo carecía de ellas, exceptuando el chile, que resultaba en exceso y demasiado picante como para ser valorado en un principio.




Lectura extraída del libro "En Casa. Una breve historia de la vida privada" de Bill Bryson (septiembre 2011),